Imaginando un día que nunca llegó.

Imaginando el día que no llegó.
Él le decía a ella, casi anocheciendo.

Me gustaría que ahora en el ocaso de este día,
amaneciera de nuevo;
que el sol ahora entrara por esas montañas,
que me dijera hola
y se quedara;
que se ocultara la noche
y surgiera otro amanecer de nuevo ante mis ojos.

Que luego viniera el silencio y nos acompañara:
sabemos que el silencio es música sin tiempos,
sin acordes, sin voces, callada, dormida,
como un sueño que viaja solo en el aire,
tropieza y se hace sonido que canta;
los enamorados la oyen y callan,
graban en su memoria, se besan y hablan……

Olvidando al sol que deseaban hace un momento
que se hizo novia en el deseo infinito de quererse;
cerraron sus ojos imaginando la noche
y como locos ruegan por la luz del día,
para luego cerrar los ojos y dormirse,
uno cerca del otro…… queriéndose.

Jecego.