Una flor al sol decía.


Una flor al sol.

Cuanto he perdido mientras te miraba
decía una flor al sol que le acariciaba;
cuanto he perdido, y cuanto he ganado,
mientras mi tiempo se iba cansado huyendo,
y mi rostro ganaba con el calor de tus manos.

En la vida se gana y se pierde
por ello hay que mirar a los dos lados,
en el equilibrio está la suerte de no perderse
en la abrupta noche de un sueño
en ese sueño que es la vida.

La flor tiene poca vida,
la vida poco tiempo,
y ésta es la razón por la que no hay que perderlo
divagando cada día
sobre que hacer con el tiempo.

Enciende en tu pecho abierto
la luz de la alegría y vive tu vida,
no dejes que el cansancio ni el dolor de priven
de vivir tu vida al sol y aire libre
en esa nube que te envuelve; y llámale amor.

Jecego.

Una rosa y un clavel.

Una rosa y un clavel.

Un clavel miraba a una rosa
que tenía encima de él y decía:
mírate, lo tienes todo, nada te supera
en hermosura;
y contestó la rosa: solo me faltabas tú
para que me dijeras eso que me dices
tan bonito y no sabía;
nada es lo que es
hasta que alguien nos lo dice y lo ve;
desde entonces la rosa,
fue fragante y hermosa
como le dijo el clavel,
y se preocupaba de su sombra.

Pasaron los días y la rosa sintió llegar su fin,
se marchitaron sus pétalos y afilaron sus púas;
miró al clavel y dijo: gracias compañero mío
por ser eso y además el espejo donde me miré
mientas ignoraba la belleza que me diste;
dejo mis pétalos junto a los tuyos
y me llevo las palabras que me abrieron los ojos.


Jecego.

No, nunca, jamás....


No.

Nunca,

Jamás, dejaré que pase un día

sin pronunciar tu nombre;

nunca miraré al sur,

si está tu norte encendido;

no dejaré que te borre el olvido

y aunque el tiempo se haga siglos

seré siempre sí, si estás conmigo,

en la nube de mi sueño contigo.

 

Jecego.

Imaginando tu lluvia.


Imaginando tu lluvia.

Veo llegar esas nubes que trae el viento
anticipo de la lluvia que se acerca;
oigo su música y sus acordes siento
enredándose en mi cabellera blanca;

luego oscurecerá la mañana,
se hará gris la montaña,
yo zombi pisando sobre tierra mojada
seguiré viendo como el horizonte se apaga;

callarán las aves y todo se hará silencio,
las gotas se harán estrellas sobre las rama,
el arco iris mostrará su magia en la distancia
y algún trueno romperá el silencio que flotaba.

Yo seguiré divagando en el camino con mi hada
sin detener mi marcha, acariciado por el agua,
sin romper el silencio que me acompaña
más allá de mis pisadas, ni del viento, mis alas.

Ya cansado, cuando llega la tarde
arropado por el viento, en sus alas,
acariciado por la lluvia aún cálida
regreso a mi punto de partida, envuelto en ti,
mi memoria para darte mil gracias....

Y pienso...... 
que el tiempo hace el camino
y nos enseña a caminar en él.

Jecego. 23/05/17.

Pensaba equivocado.


Pensaba equivocado.

Confundí la luz del sol
con la de tus ojos
y quedé dormido, soñando.

No me importa que se apague el sol
ni que la mar se haga desierto;
y si tú no estás, para qué me sirve el cielo,
si cuando me falta tu luz desaparece mi cuerpo.

Mirándome en tus ojos vi un horizonte negro
y el desierto que dejó la mar;
allí el iris mezcló sus colores y  se hizo la noche
donde todo es nada, y tu yo, la  mar.

Nada es lo mismo aunque todo sigue igual,
la mar sigue en el desierto que yo había creado,
al cerrar mis ojos y quedar dormido
cuando me despertó el sol sobre la mar.

No dejes que los sueños cambien tu rumbo,
el sol de cada mañana te iluminará el camino
que habías perdido un momento
porque lo había roto un mal sueño;
o la luz de tu sol se había dormido.

Jecego.

El Teide.


El Teide.

Besa al cielo su cumbre helada
con la cálida caricia de su fuego;
se irisa el cielo y la tierra canta
los amores secretos en la montaña;
se sumó la Orotava al evento y baila
en su fiesta de compromiso con el Puerto;
y se abrazan con cariño los dos pueblos
a los pies del Teide bravo;
que con su corona helada
y su pecho ardiendo,
guardan su secreto.

 Jecego.

 

Canarias en un amanecer nuevo.


 

He visto un amanecer lúcido y florido
que presagia un día cálido y hermoso,
una página en el tiempo que ilumina
la sombra de mi Teide que reposa dolorido.

Me gustaría describir con palabras mías
la belleza sublime que estoy viendo,
pero no puedo, o no sé donde están
esas bellas palabras que no encuentro.

No buscaré  más en mi léxico pobre y gris
los colores que buscaba en mi pecho,
los buscaré donde tu vayas, mi jardín
que guardas todos los colores del cielo;

y veré con mis propios ojos
todas las Islas Canarias en su océano,
y un arco iris  de ensueño muy lejano
guardando mis palabras.

Jecego. 18/05/17.

Puede ser.


Puede ser.

Puede ser una estrella que volaba
o una nube  de paz y amor que se iba;
o quizá el eco de tu imagen que buscaba
un lugar para descansar y me encontró;

cerró sus alas en un espacio libre de mi ego
y quedaste junto a mí, por un momento,
te gustó nuestro encuentro y quedaste
haciendo del tiempo, nuestro tiempo.

Puede ser que el amor y espíritu de Dios
haya dado color y vida a nuestro silencio,
y lo que solo parecía un momento
se hizo eterno en tu corazón;

puede ser que apareciera un nuevo sol
de donde tomaron las estrellas su luz,
luego se hizo amor, el silencio,
y todo quedó entre tú y yo;

una luna que se iba
y un sol que se quedó……..

Jecego. 17/05/17,