Tengo una palabra prisionera en mi pecho
y espero verte para soltarla,
tengo miedo que escape y se la lleve el viento
por ello espero a que pases cerca para dártela.
La he creado letra a letra en mi mente
la he madurado lentamente en mi alma,
y la estoy modulando con sentimiento
para ponerla en tus labios cuando salga;
antes que se rompa en mi pecho sin decirtela
o se vuelva ácida en mis entrañas:
te quiero, es ahora mi palabra secreta,
esa palabra que crece y calla.
Jecego.






