En un día soleado.

En un día soleado o en una noche de luna clara.

Todo es posible en cualquier momento;
una sonrisa, un beso o una mirada,
cuando esos enamorados medio muertos
se encuentran solos de noche o madrugada.

Es ese momento tan divino y sincero
que hasta las flores se apartan y dejan,
que sea el amor quien decida con besos
como reforzar esa cadena de flores que llevan.

Jecego.