Al sol como padre nuestro.

Al sol como padre nuestro.
Sábado 27 de febrero, del 16.

Amaneció por el Este un emperador
y desde el horizonte nos cubrió con su manto de luz;
había vencido a la noche hacía poco, que aún lloraba,
con su espada de fuego y capa azul;

era invencible y luchó por dominar la tierra
la dominó y unió a su imperio,
se hizo rey de ella, dueño y señor,
luego se coronó de oro y quiso le llaman “sol”.

Hoy, ufano y desafiante, se asoma al horizonte
gritando: no quiero que nadie se escape de mi luz;
soy su padre y rey, y quiero hijos obedientes,
bajo este cielo tan  hermoso y estrellado, y mi manto azul.

Se muestra como un buen padre.
¿Seremos nosotros buenos hijos?
aprovechemos lo que él nos regala,
sus rayitos de luz y calor; disfrutemos
ese precioso regalo,
de nuestro Emperador, el sol.
padre nuestro y señor;
saliendo a la calle
para dar gracias a Dios


Jecego.