En alas del viento viniste.

En alas del viento viniste.

A mi llegaste como un sueño,
no sé cómo, pero llegaste
y quedaste dentro de mí
atravesando mis ojos;

y como un relámpago lo llenaste todo
de una luz azul como el cielo;
luego lo llenaste de estrellas
grandes como Venus,
y pequeñas como Sirio,
además de otras gigantes
que pueblan nuestro mundo secreto;

bendito el viento que te trajo
y sin anunciarse me dijo:
cierra las ventanas por donde entré
si quieres que me quede contigo,
porque el  viento está suelto,  ahí fuera
y los dos sabemos el camino.

Cierra las ventanas de tus ojos
no dejes que otra luz los atraviesen,
no sé cómo llegué tan dentro de ti,
pero se que entré, por las ventanas de tus ojos
y ahora quiero quedarme contigo
en la cálida cuevita azul, de nuestro cielo.


Jecego. Lunes 11 de abril del 16.