El silencio también habla.


El silencio se oye cuando todo calla.
Que hermoso es mirarte cuando no se oye nada,
porque me hablan tus ojos y en tu mirada veo
todo aquello que se quedó sin palabras.

No sé qué magia tiene el silencio que me habla.
Que sin decirme nada, nada calla, y me dice todo
aquello que dejaste sin palabras en mi página
para ocupar espacios donde el silencio me habla.

Se borró de mi libro la imagen que tenía de tu cara,
para lucir en otras donde yo no estaba,
pero la luz de algunas palabras perdidas
dieron luz a ese silencio que habla;
y aquí estoy detrás de la página donde tú estabas
leyendo tus mensajes, diluidos,  en otras páginas.


Rosario.