Todo se escapa a mis manos.


Todo se escapa a mis manos;  huyen
sueños que quisieron ser eternos, y murieron
en el camino que habíamos soñado los dos
y se fundieron y murieron al unísono;

se acerca el horizonte soñado y me pierdo
solo, en los recovecos de mi tiempo;
ni el viento ni la memoria me traen nada
todo se diluye en un sueño que vaga.

Los días vienen y se van sin despedirse,
los veo pasar a mi lado mirándome,
como lágrimas a punto de quebrarse
con la memoria de una vida que perdimos.

Estoy rompiendo las tinieblas de un sueño
que llegará mañana, si llego y escribo;
sobre aquel futuro soñado entre dos
que quedó solo plasmado en un sueño;
anclado en el camino de una noche
a un lado del camino que habíamos soñado.

Jecego.


1 comentario:

Katy Sánchez dijo...

"Los días vienen y se van sin despedirse, los veo pasar a mi lado mirándome"...

Así pasan mi querido amigo, volando. Sin preguntarnos siquiera qué hemos hecho y que tal lo hemos pasado. Pero hay que seguir pasando página. Bss