Nuestra verdadera historia no la conocemos.




No busques tu historia en el futuro; no encontrarás nada; tu eres tu propia historia, pero tampoco encontraras palabras que te descubran. Tu eres solo silencio ante un espejo, mírate y encontrarás tu historia original, que nada tiene que ver con lo que piensas, y mucho menos con lo que te cuentan, porque todos somos lo que hemos vivido y como lo hemos pasado; todo lo demás está fuera de contexto y solo es una historia entre tantas, contada por alguien que no la ha vivido, pero la cuenta como entretenimiento. Solo tu conoces tu historia, pero no sabes explicarla.  Jecego

2 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Es una sentencia. ¿O es que se quedó en el tintero el pensamiento?
¿Quien conoce todo lo que le concierne?
Bss

Isidro Jesus Cedres dijo...

Nada ni nadie conoce, ni se conoce a sí mismo, porque uno es el fruto de un instante y el tiempo no tiene freno. Todos tenemos nuestras hojas en la dirección del viento que nos transporta; por lo tanto somos cambiantes como la brisa. Amiga, un abrazo por tus palabras tan llenas de sabiduría. Isidro.