Una rosa se miraba y una violeta le miraba.



Una rosa se miraba al espejo
y se veía tan hermosa que dijo:
soy la flor más hermosa del universo
por algo me llaman primorosa.

Pero una violeta  que le miraba desde el suelo le dijo:
niña, no seas tan vanidosa; 
nada es  algo hasta que se lo dicen
y tu te miras y te dices todo al tamaño de tus deseos;

yo desde el suelo te veo graciosa y coqueta, pero no hermosa.
Más bien te veo alta y desgarbada, muy tiesa pero vanidosa;
si es por colores, mi violeta es hermoso y mi perfume, mejor
Le encanto a los hombres, a los señores a los que les gustan las flores discretas.

Yo no necesito que me digan lo que soy, 
porque en mi humildad, me veo y estoy conforme con lo que soy. 
Tú no puedes decir eso.......

Siempre estás maquillándote y cambiando de tonos y colores.
Yo me miro en las gotas de rocío que tú desprecias y tiras al suelo; 
y en los charquitos de agua que se forman cuando te bañas.

Me oculto a tus sombras para evitar comparaciones vanas,
sin embargo muchos hombres me llaman: violeta, preciosa;

porque mi perfume no embriaga, y mi color es más discreto,
porque no tengo espinas y porque me sienta muy bien una solapa.
Eso lo dicen los hombres de mí,  - y  no un espejo…como a ti..-

Jecego.

7 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Un buen diálogo entre la humilde violeta y la orgullosa rosa. En el mundo tiene que haber de todo. A veces es hasta bueno tener espinas:-)
Bss y buena semana

Marina Fligueira dijo...

¡Hola, Isidro!!!

Sentí nostalgia de tu tierra y aquí me tienes; ¡y me gusta tanto es humilde y discreta violeta! Que me la llevaría si pudiera para ponerla en mi pequeño y humilde jardín.
Seguro que se sentiría contenta al lado unos narcisos perfumados que son un deleite contemplarlos y, son humildes también, ¡no son altos! Harían buenas migas...
Bueno, Isidro: ha sido un inmenso placer acercarme a tu orilla y leerte esa maravilla de poesía.
Felicidades, amigo.

Te dejo un abrazo compartido con tu bella dama. Ser muy felices que la vida son dos días.

Gracias por darnos tanto y tan bello.
Feliz semana.

Isidro Jesus Cedres dijo...

Amiga Katy; me gusta la competencia, sin ella no habrá progreso.
En cuanto a las espina; es bueno y es malo tenerlas, porque a veces nos olvidamos de que nuestra piel es débil y nos herimos sin querer. Querida amiga, gracias por todo lo que compartes y que tanto bien me hace. Un abrazo. Isidro.

Isidro Jesus Cedres dijo...

Amiga Marina; he visto la lista de títulos de los blogs que sigues y me maree. Yo no sigo más de una docena, no tengo tiempo para más; hago algunos trabajos para comer y escribo para distraerme.
Gracias por tu comentario.
Un abrazo. Jecego.

PD. En mis escritos anteriores dije: ya mi Carmen se fue al cielo. Un beso para todos.Isidro.

marije dijo...

Hola Jesús, que verdad le dice la violeta a la rosa, así es como es. Me gusta. Un besazo

Isidro Jesus Cedres dijo...

Hala Marije; que sorpresa tan agradable; me alegra un montón tenerte por aquí. Saber que tengo a esta gran amiga entre mis lectores amigos. Te doy un abrazo muy fuerte y cuando me recupere de la sorpresa te daré dos más. Gracias violeta. Jecego.

Isidro Jesus Cedres dijo...

Hola marije, que alegría, ya te he traído dos abrazos más.....