A la velocidad del rayo.



A la velocidad del rayo.

Como el rayo baja, tú subes en mi sangre
y como un ciprés hacia el sol se estira
desde la tierra que le da la vida;
tú sigues el camino contrario, estática, pensativa..

No abres tus brazos, sino te abrazas a ti misma
donde guardas mis sentidos,
mis abrazos y mis besos;
pienso que:
que no sé si será bueno separarme de ti,
porque te llevas todo lo que tenía y tengo;
y como mis manos ya se han acostumbrado a tu cuerpo
no sabrían hacer pan con otra masa.

Además siempre será mejor que otro
con formas diferentes, distintas aristas,
desigual perfume y extraños pensamientos.

Quiero reposar sobre tu pecho,
Respirar tu aliento
Oler tu perfume y dormir en tu silencio.

Hasta que tú quieras, y yo pueda.


Jecego.

2 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Quiero reposar sobre tu pecho,
Respirar tu aliento
Oler tu perfume y dormir en tu silencio.
No hacen fata más palabras. Lo estropearían.
Bss

Isidro Jesus Cedres dijo...

Amiga Katy, gracias por tu lectura y transmitirme tu pensamiento; de no haber sido así ya no escribiera y el caballero ese alemán, señor Alzheimer ya me hubiera hecho seguidor de él.... Gracias por librarme de él con tus comentarios. Un abrazo y felices días de verano. Saludos a María y nietas. Isidro.