Frases propias.

Frases propias.

Cuando te miro a los ojos veo, un mundo de silencio, una rosa pensativa, y
un corazón dormido y vago. Despiértalo, agítalo y vive. Jecego.

Tus ojos son dos ventanas al mundo, de fuera a dentro te descubro, de dentro a fuera, mi mundo es tuyo. Jecego.

Mis ojos, un poco atrevidos miran a tus gemelas, ellas respiran y crecen en tamaño; llegan a mis ojos y a mi boca y quedan prendidas en mis labios. Jecego.

No soy soñador pero cuando pasas a mi lado, me gusta soñar;  envidio al viento que te lleva y extiendo mi brazo para frenarlo, creyendo que al  hacerlo detengo un poco tu paso,  y así hacer real un poco de mi sueño. Jecego.


¿Por qué las rosas no sonríen? , porque a la rosa  le basta su presencia para hacer dócil al hombre,  y feliz con su perfume.  Jecego.

4 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Todas son bellas y románticas pero si he de quedarme con una me quedo con la segunda. La mirada habla por si mismo. Lo twiteo ahora mismo:-)
Feliz tarde

Isidro Jesus Cedres dijo...

Amiga Katy, siempre oigo a quien me habla y a la vez miro a sus ojos que son a los que escucho. Sin ánimo de molestarte te diré que me gusta tu mirada. Perdona si no es lo que esperabas, pero mi sinceridad me delata; no es que sea ésto bueno o malo, sino que sea oportuno o no.
Muchas gracias por compartir. Un abrazo. Isidro.

Katy Sánchez dijo...

Por favor poeta, como podría yo molestarme por tus cariñosas palabras. Imposible. La mirada es el espejo del alma, y tal vez tu has sabido ver más allá de lo aparente.
Gracias mil.
Bss

Isidro Jesus Cedres dijo...

Amiga Katy, que hermosas palabras, me encantó poder leerlas, pues así estoy tranquilo de cuerpo y alma; Cuando escribo que lo hago como entretenimiento, lo hago con sentimiento, con paz y verdad, como si en realidad yo estuviera vaciándome, y así me gustaría que fueran leídas mis letras; con mi edad no puedo aspirar a más, ni creo que me quede tiempo para otras aventuras. Aprecio tu amistad en su cima que puedo abrazar. Gracias por compartir. Isidro.