Hoy vi a una gardenia llorando.

Jueves 27 de Marzo 2.014.



Le escribí un poema a Gardenia.

Hoy vi a una gardenia llorando,
de alegría me dijo apretando en su pecho mi poema;
nunca nadie me había dado tanto, tan hermoso
como este poema que me has dado me decía;
y lloré con ella, a su lado de alegría
mientras las lagrimas salían de sus ojos agradecidos 
de aquel poema que sin pensarlo le escribía;
y es que aquella flor, era mujer, enfermera pura
y cuidaba en su enfermedad a Carmen la mía,
y agradecía aquellas letras como tesoro
sin darse cuenta que el tesoro era ella y su trabajo.

Gracias Gardenia por tu labor de enfermera tan bien ejercido, y por la alegría que transmites a tus enfermos.