Ayer te vi pasar....perdona mi pecado.

Hoy Google no me deja entrar.
Imagínense un varón cogiendo una manzana
en el árbol prohibido.

Tus pasos me hicieron mirar;  miré y te vi pasar,
tu perfume llegó hasta mi y me embelesó;
tus pasos eran música que invitaban a bailar;

lo demás fue silencio, mudez, contemplando
como el aire se movía acorde con tus caderas
y con el retumbar de tus tacones al pisar.

Quise bailar contigo, cerré los ojos y me deje llevar
por tus andares, tu perfume y la música del viento
que movía tu cintura, y bailé; no se cuanto; pero bailé
cogido a tu cintura, con hambre y sed de ti, y me quedé,
no quería cambiar el momento que me regalaste al pasar.

Silbaba el viento, cantaban los pájaros, sonaban tus tacones
y yo....bailaba sin mover los pies que me pesaban montones;
el día se me hizo noche; la plaza: cama; la luz, sábana y tu cintura...
tu cintura rama, de un árbol al que estaba cogido con un abrazo
buscando en ti, Eva, el sabor de tu manzana, para probar el pecado
y pequé......

Jecego.

3 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Toda una declaración de intenciones. Cuando hay amor nunca hay pecado.
Bss y buena semana

mjesus dijo...

Comparto con katy todo, no se decir nada mejor. un abrazo

Isidro Jesus Cedres dijo...

Gracias amigas, gracias...como yo solo escribo lo que se me ocurre en el momento, lo escrito es solo una luz de ese instante, así que, encontraran de todo: bueno y malo, pero es todo lo que puedo ofrecerles.
Un abrazo Katy y mjesus. Isidro.