Me regalaron una rama de Jazmin con una flor.


Para ti.  ¿Te gusta?. Tómala......

Entre mis dedos llevo esa joya y mirando
sus pétalos, mis ojos se enamoran,
y en cada molécula de su blancura
penetra un poco de mi sangre que se desborda.

Los pétalos suaves, de blanco níveo 
se irisaron con la sangre de mis ojos;
mi mirada les había atravesado y herido
manchando de rojo su blanco inmaculado.

Ya los dos somos iguales. 
Mis ojos regalaron su luz  a la flor;                                                                                         
vertiendo mis esencias en sus pétalos;

y la flor, ha ganado mi rojo en su blancura,                      
los dos hemos perdido nuestras vestidos 
compartiendo nuestros dones entre los dos. .                                                      

Ya su perfume se ha diluido en mi aire 
haciendo su presidio en mi pecho,
y sutiles momentos mis horas
esperando pase el tiempo a su sombra                                  

y pasaremos la vida juntos,
su perfume que mi vida prolonga,
en la intimidad de mis días
a la sombra de sus hojas;

porque ya somos iguales
con mi sangre y su aroma....
en el mar o en el desierto,
el lugar no me importa......

Jecego.

1 comentario:

Katy Sánchez dijo...

Bellas letras q una flor tan perfumada como pocas. El dulce jazmín.
Me ha gustado:-)