Efluvios.

                                                 Calle del centro de Güimar. Jecego.
                                                   Al fondo Montañas de los Guirres. 


Besos en tus tibios labios
rosas rojas en tus pupilas,
en tu pecho fuerte tormenta
con mis efluvios dormidos.   

Duermo, sueño, deliro o vivo
siempre en el embrujo de tu pecho,
cálido hogar, donde suspiro
por tus ojos al rojo vivo 
y el almíbar de tus labios. 

Me desvanezco en tus brazos
medio despierto, medio dormido,
esperando el sublime efluvio que brota
entre tus labios y los míos.

Jecego


4 comentarios:

Cristina dijo...

Una maravilla Jesús!
Bonitos versos, mil gracias por tu visita a mi blog.
Te dejo un fuerte abrazo.

Pluma Roja dijo...

Otro precioso poema nos dejas estimado Jecego.

Siempre es un gusto leerte.

Abrazos.

Katy dijo...

Embrujo total. Dan ganas de no depertar del sueño.
Bss

Estrella Altair dijo...

Querido amigo que SI... que perder eso es morir..y esos delirios son los que merecen la pena,son catalizadores de energias.. vivas....

Un besazo muy pero que muy fuerte