Deseo.

Deseo.

















Quiero oír tu voz en la noche
reclinada en tu almohada,
y quiero sentir tu piel en la mía
cuando la luna salga;


que tu voz se ahogue en mis labios
y cierre la puerta a las palabras,
y se queden dormidas para siempre
en el umbral de tu sala.


Quisiera ser la sangre de tus venas
para recorrer todos tus caminos,
por ver si encuentro mi destino
entre tus rincones de seda;


y acurrucarme en ese rincón
tu y yo muy solos ,
creando castillos en el aire
en un jardín para locos.

Y cuando nuestros cuerpos se junten
en silencio sin palabras,
que llueva cuanto quiera
en ese mundo que nos ama;


porque nuestros cuerpos serán uno
todo envuelto en la sábana,
de una noche de ensueño
que nos regala la luna blanca;


y esperaremos al nuevo día
hasta las luces del alba,
bailando entre las nubes
rojas, azules y blancas.


Jecego.

6 comentarios:

Montxu dijo...

Vellos versos de luna hasta el alba.

Un saludo

Estrella Altair dijo...

Nunca podré hacer poesía tan bella y sentida como la tuya...

es preciosa...

Un beso

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Montsu, gracias por tu visita y comentario, es un placer tenerte po casa.
Un abrzo y hasta luego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Estrella, gracias por tu comentario; no necesitamos competir, yo puedo ver tus posías mejor que las mías, todo es cuestión de gustos y puede que los tengamos cruzados.
Amiga, un abrazo y feliz descanso.
Jecego.

Jacque dijo...

LINDO!!!!!!!!!!!!! Como sempre !

"...Quisiera ser la sangre de tus venas
para recorrer todos tus caminos,
por ver si encuentro mi destino
entre tus rincones de seda..."

BEIJO

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Jacque, bondadosa como siempre, todos vemos en los demás lo que quisiéramos para nosotros, pero es solo el deseo de compartir; todos somos similares, solo que unos miramos hacia adentro y otros hacia afuera.
A mi me encantan tus trabajos y a ti los míos, pues leyéndonos unos a los otros, compartimos y tan felices y amigos.
Amiga, a luchar, la vida son dos días y sin lucha no hay victoria.
Un abrazo y hasta luego.
Jecego.