Yo soy
















Yo soy ese pensamiento que te persigue
soy la sombra que prolonga tu cuerpo,
soy la memoria que llevas dentro, que te sigue,
y la voz secreta que te llama en silencio.

Desde más allá de la noche, en tinieblas
buscaba tu cuerpo de nácar dorado;
escultura hecha con mis propios dedos
en una noche sin sueño, con mano diestra.

Puse en tí la luz de mis ojos felices,
en tu corazón, toda la sangre mía,
en tus labios toda mi alegría
y en tus andares, mis sueños grises;

pero me fallaste, me diste la espalda
nunca supiste abrazar lo que te daba,
mirando al cielo siempre esperabas
algun maná de bellas guirnaldas;

además el cielo no escuchó tus deseos
y se hizo el sordo a tus ansias,
no quiso darte sus fragancias
y quedamos los dos huérfanos;

tú pidiendo al cielo, clemencia,
y yo con mi corazón vacío y helado. 

Jecego.


4 comentarios:

Pat.mm dijo...

Hola jecego: pasa por mi blog; hay algo para tí.

Estrella Altair dijo...

Isidro, que triste, eso del corazón helado... seguro que alguna estrella aunque fugaz, vendría a consolarte por allí cerquita de Guimar, ja, ja, ja

Besos y buen fin de semana

Humberto Dib dijo...

Hola, Jocego, estoy visitando espacios que suelo ver en los blogs de amigos, el tuyo aparece en varios de ellos. Me pareció muy bueno, así que voy a quedarme por aquí como seguidor.
Si tienes ganas, te invitó a pasar por el mío.
Un saludo desde Argentina.
Humberto.

www.humbertodib.blogspot.com

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Pat, gracias por tu visita y comentario.
Tengo otro blog de Apuntes para la Salud, quizá pueda interesarte.
Un abrazo y hasta luego.
Jecego.