El corazón de los alisios.

En el corazón de los alisios.

En cada amanecer me lío en el corazón de los alisios
mis ojos filman imágenes fantasmales, en el horizonte
de nubes de colores rojos y grises llenas de viento,
de ruidos, de silencios, de fantasmas y de frío,
en un cuadro de ensueño, movedizo, secreto,
lejos de pensamiento alguno.

Cada amanecer, mis ojos lo recorren y sienten,
halagan y acarician abrigando la esperanza
de retenerlos; pero, son escurridizos como viento
y en mi mano solo queda ese olor a pino, 
que lleva dentro.

Ese viento que se va y me lleva al invierno
que huye del verano seco, donde hace poco fue otoño;
quiere llegar a ser ahora, primorosa primavera
cambiando su textura blanca y fría, por primorosa, rosa,
o geranios multicolores...

Cada noche despierto soñando con los alisios
precioso viento del noreste cubriéndome de frío;
y es el frío lo que me despierta,
bajo la manta caliente de mi sangre, en su delirio .
moviéndose, intentando atraparte...

Al amanecer, todo se diluye; arde mi pensamiento
se hace la luz de mis llamas; mis ojos se hacen soles,
con mi aliento formo nubes de colores que me gustan
y arremolino palabras para hacer poesías
transparentes, como los alisios que mueven mi sangre.

Jecego.