No soy aquel. Soy éste.

No  soy aquel que un día
Con la gente que traía
Ven por ella le gritó. (de Bernardo del Carpio).

Soy éste, por el que nadie responde,
no tengo voz ni mando,
soy solo un recuerdo
al que ni yo mismo respondo;
tengo una luz tan leve
que ni siquiera veo mis pasos .

Camino por lugares conocidos
donde mi memoria me ayuda a ver
más allá de las sombras
de los cuerpos que se interponen;
entre yo y mi propio destino
guiado por la memoria, de tu ser.

Haciendo llano mí camino
acariciando tus montañas sin sombra;
atravesando tus cañadas
hasta hacer guarida en tu nombre.

Ya cuando mi tarde oscurece
cuando la noche hace su apariencia,
haré con mi persona un presente
buscando la luz de tu presencia.

Jecego.