Nuestro encuentro.

Nuestro encuentro.
Viernes 23 de octubre del 15.

Nuestro encuentro fue un mar de preguntas
en una selva llena de telarañas de acero.
En inexpugnable coraza encerrabas
nuestros besos guardabas en silencio.
Preguntas y más preguntas lanzabas
en el ansia que desbordaba aquella coraza;
entonces, entre luces y sombras brotó una luz
que rompía la esencia de nuestros secretos.

Secretos que eran recuerdos en tu memoria lejana,
que a la luz de un encuentro fortuito
hizo placido aquel momento que escapaba
de la férrea coraza de tu pensamiento.

Querías hacerme culpable de tu desencanto,
y nuestro encuentro era el asa del envase
donde guardabas toda tu rabia contenida, 
y gritabas y pisabas más fuerte para vencerme;
y ya vencido darme el abrazo que querías darme
por no haber podido borrar nunca mi recuerdo. 

Jecego.