El espejo te habla por mí.

Cierro los ojos para verte
porque me gusta la imagen que tengo de ti;
y comento con ella como llegue a quererte
solo con la nube que me quedó, cuando te vi.

Uno no puede borrar su memoria
sin borrarse a sí mismo; y yo soy de ti un sueño;
un sueño fundido en mi, más allá de mi recuerdo
que de tanto pensar en ti ya eres mi memoria.

En el fondo de mis recuerdos tengo tu imagen
grabada en momentos que vivimos juntos; ahora sueños;
fundidos en una imagen que recuerdo siempre
cuando aún el sol acariciaba la tarde y te fuiste;

así se va el tiempo, con nosotros de la mano
y nos parece que estamos aquí, porque nos vemos;
pero no estamos; si nos miramos en un espejo veremos:
que solo nos queda, lo que no se ha ido con el tiempo.

Jecego.