Mi sombra sobrevuela mi ser,  y también escribe.
               
Estoy conforme cuando leo lo que escribo; leo consonancia y concordancia con lo que pienso, y pienso que lo que voy escribiendo es mi historia interior, porque la historia que mis amigos leen no es la que escribo; es otra historia no escrita por mi, que muchas veces no la veo ni la leo; como si hubiera más de una forma de ver y leer las cosas y pienso en la influencia de un estado de animo momentáneo, en ver, leer, interpretar y expresar, el sentir de los demás y el de uno mismo cuando cierto estado anímico ocupa nuestro ser.
Me gusta escribir aunque ese no sea mi fuerte, ni mi profesión ni mi fin; pero me encanta transmitir y compartir lo que tengo cuando fluye de mi interior, lo que quiero transmitir con claridad, aunque veo que lo consigo a medias, porque se lee de distinta manera; unos leen lo que escribo, y otros lo que no he escrito.
Seguiré escribiendo con más intensidad y claridad si puedo, para decir lo que quiero y me gusta, en mi doble mensaje, en ese en que comparto los pensamientos que he escrito, y en ese otro de criterio que se lee entre líneas como sombra o como eco de un estado anímico especial de mis amigos.


Jecego.