La Luna, la noche, Venus y el Sol.

















La Luna, la noche, Venus y el Sol.

Anoche vi a la luna vestida de novia,
que se iba a casa sin novio, triste y sola;
una soledad infinita le rodeaba,
una nube negra era su camino a casa
sin estrellas, sin novio, sin traje, sin nada;

callada, regresaba, más sola que la una,
me dio pena mirarla, resignada,
la diosa del amor, abandonada;
y allá, muy atrás Venus, su madrina,
recogiendo sus lágrimas mientras andaba.

La noche fue diluyendo su imagen,
silencio, mucho silencio en su marcha;
lo había perdido todo, se quedaba sin nada
en aquella habitación que había soñado
ahora sin luz, sin amor, vestida de casada.

Pero volvió el amor de su infancia,
su querido sol, gritándole en la madrugada;
ya voy amor, le decía y adelantaba un poco de su luz
con un traje de seda blanca y una rosa encarnada;
para que luciera la más bella, en ese cielo, su casa.

Venus, su madrina, fue la primera en ver al Sol
que también corrió a su encuentro,
le puso sobre su pecho las lagrimas que se habían hecho perlas;
esperaron que el Sol llegara con el traje de seda blanca
que había comprado en Oriente, para su novia desesperada.

Jecego.
PD. No hay que desesperar; todo llega si la soga no se rompe.