Solo, sin más.

Solo, sin más.

Me escondo para decirme un secreto
no quiero que mis palabras se las lleve el viento,
que rueden o vuelen a la luz y vayan lejos de mí
donde no las encuentre luego.

Yo solo existo cuando me oigo
y me veo en el espejo de mi alma;
porque me reconozco a mi mismo
y nos hablamos sin decir palabras.

Mirándome al espejo, estoy tan solo
que mi alma me parece un viento que pasa;
una sonrisa vestida de luto,
una voz que me dice: levántate y anda:
como a Lázaro.

La soledad y la noche se hermanan al silencio,
como la vida y el amor, al que ama y habla;
porque el silencio se hace noche en la palabra
y convierte en soledad a la cálida miel de un beso.

Mis días pasan en un bosque oscuro
esperando que la luz del alba, rompa el espectro,
que rompa la oscuridad que me oprime
y se vaya esa enorme nube de cansancio que llevo dentro.

Cuando llega la noche, ya no me escondo,
te espero en la puerta de nuestro cielo secreto,
para amarnos apasionadamente..


Jecego.

1 comentario:

Katy Sánchez dijo...

Mirándome al espejo, estoy tan solo
que mi alma me parece un viento que pasa;
una sonrisa vestida de luto,
una voz que me dice: levántate y anda:
como a Lázaro.

Pues si es una forma hermosa de expresar cuanto se echa de menos a la persona amada.
Un abrazo