La luna vino a verme.

La luna vino a verme.

Pasó la luna a verme
peo no se paró para hablar
tenía prisa, me dijo:
se me ha hecho tarde y corría,
atravesaba y atravesaba nubes
como los delfines cortan el agua,
como la libre huye de perro, o
como los presuntos lo hacen de Alaya;
mis ojos se iban cansando
de verla correr, estando en el mismo sitio;
me había equivocado,
no era ella, era el viento
quien se llevaba la nube; ella,
solamente soportaba el momento;
lo que nos pasa a nosotros
cuando no fijamos bien los pies  al suelo
y creemos que ya lo hemos logrado todo
sin saber que estamos viviendo un sueño.
Con frecuencia vemos cuantas cosas pasan
a nuestro alrededor, sin saber que no pasan,
que somos nosotros los peregrinos
que vamos caminando sin saber a donde.

Jecego.

2 comentarios:

Ilesin dijo...

Que hermoso que la luna estuviera a tu vera y así poder expresar lindas letras como estas.
Besos

Isidro Jesus Cedres dijo...

Amiga Ilisin, gracias por tu visita y comentario; me gustaría saber escribir tu nombre con flores, porque así podría expresarme de la forma linda que tu mencionas, y te corresponde según mi opinión. Gracias por ser mi amiga. Jecego.