La estrellas bajan del cielo.

La estrella bajan del cielo..



Bajó del cielo una estrella con ojos azules,
azules como el mismo cielo, y quiso regalarme
su luz, para iluminarme un camino nuevo, sin nubes
donde el aire es música, sus palabras misterios,  y
el lugar, el lugar es un paraíso de ensueño, muy verde..

Como un ave misteriosa, con ojos como faros bellos, azules,
sobre un cuerpo ya vencido pero atado a la vida;
deja un mensaje de fe y silencio emitiendo fuerza
para abandonar una batalla perdida, y emprender
otra donde la esperanza de triunfo sea más clara.

Dejó su mensaje y se fue volando
dejando claro que encerrarse no conduce a nada
que hay que afrontar la verdad, y dar la cara en otra batalla:

que el hombre nunca podrá vencer al mundo
porque el mundo tiene muchas caras
y usa una en cada batalla; para asegurarse la victoria final.

Jecego.

2 comentarios:

Raquel Morelos dijo...

Jesús,

Interesante. ..
No sé si lo has notado, o es mi forma de comprender lo inexplicable. Pero... cada camino... situación. .. problema... nos deja una enseñanza.

Algunas veces, parece algo tan simple lo que aprendemos. Es más, parece como si lo tuvieramos claro... pero no... necesitamos vivir esa experiencia para entonces, hacer ese aprendizaje... nuestro.

Entonces, no creo que se trate de ganar o perder. Si no de aprender y seguir haciendolo. Hasta en fin...

Porqué? ... porque somos perfectibles... y como dice un artículo qus te comenté en face... todos tenenos NUESTRO CAVERNÍCOLA INTERIOR y porque tenemos la obligación natural de evolucionar.

Demos a esa evolución, nuestro granito de arena, para tus generaciones y mis generaciones venideras.

Un fuerte abrazo...
Mi amigo...

Isidro Jesus Cedres dijo...

Amiga, me encanta tu forma de pensar y mucho más, como describes cada momento y sus consecuencias; tus hijos llevarán tu sello de identidad y dirán a sus hijos, que tuvieron el privilegio y la suerte asociada, de tener una madre, una maestra y una amiga que fue capaz de infundir en ellos la sabiduría de un profeta, más allá de las alabanzas. Te abrazo en mi pensamiento por cuanto estoy aprendiendo de ti. Isidro-Jesús.