Ahora, ya viejo.

Ahora, ya viejo recuerdo.

Aquí, a la orilla de mi camino veo pasar mi tiempo; muchas veces solo y ni siquiera me mira; no se si está distraído o distanciado de mi; podría parase y hablarme, pero no, sigue su camino sin mirarme; él sabe que es mi sombra; que no existiría sin mi, pero sigue cabizbajo y meditabundo hasta más allá del tiempo por caminos llenos de polvo y campos desolados, sin vida, en riguroso silencio.
Así es la vida de un anciano que desde su puerta, ve pasar su tiempo.
Allí dentro de la casa, afloran los pensamientos, las frases, las palabras, los sueños, el olor a comida y alguna voz que aún queda dentro.
Pero aquí, en la puerta veo pasar el viento cargado de cosas mías sin pedírmelas; se lleva hasta mis sueños, los sube a los árboles y saltan moviendo sus ramas cantando aquellos cantares viejos que recuerdo.
Aquí en mi vieja piedra me siento a ver pasar mi tiempo. Me abrazo a él y a veces hasta nos entendemos porque yo me oigo cuando le hablo; él siempre me llama viejo, lo le llamo mal amigo, desagradecido tú existe gracias a mi, casi eres mi hijo, pero le da igual, sigue su camino y calla. Le sigo un buen trozo de camino y voy diciéndole cosas de mi niñez; a veces hasta nos hundimos en algún recuerdo importante y me cuesta regresar a la orilla del camino.
Memorias turbias con sombras oscuras regresan a mi mente y saquean mi intimidad hasta las orillas de mi tiempo, de mi juventud recuerdo, cuando robaba un beso, y mis manos se posaban sobre una flor mansa que hablaba, y aunque apenas recuerdo lo que decía, me queda ese sabor a miel de sus labios, que no se olvida.
O más lejana, mi infancia…. dame un abrazo madre que tengo frío y ella me abrazaba con sus alas de ángel, mientras me miraba y acompañaba de palabras que ahora, casi olvidadas pasan por mi puerta mendigas de amor, llenas de pena y cargadas de nostalgia, buscándome.


Jecego.

1 comentario:

Raquel Morelos dijo...

Jesús,

Con mucho cariño, te abrazo, te siento, te busco... y casi te veo.

Tú tienes tu piedra
Yo...
Mi mesa de piedra.

Muchas coincidencias.
Para dos amigos
En distancia...
Separados.

Y en afecto y sentimientos
Tan cercanos.

Te quiero...