Segunda parte de


Ya se habían fundidos en el espejo;  el pensamiento del hada y la palabra del hombre; dentro del cristal del agua solo era uno, y solo uno pensaba. ¿Alteración del ego o magia?.... amor o simplemente, que algo había nacido en el cristal del agua.  Algo pensante, extraño a la razón y a la sapiencia no se lo explicaba; algo había nacido entre el hombre y el hada. Pero nada sigue siendo como nació, todo cambia, crece, a veces se multiplica y muere; hasta allí ya lo sabía el hombre que fundido y confundido con el hada no se explicaba, no comprendía y seguía mirándose en el agua. El hombre decía: mirándose a los pies, tengo mis raíces en la tierra y pensamiento para volar, no tengo alas, pero llego adonde yo quiero solo con pensar….. y siguió mirándose en el espejo del agua, y quiso caminar sobre el camino que le hizo la Luna, su hada; pero se hundía, y como solo él pensaba optó por separarse físicamente de ella pero sin dejar que saliera de su alma; y se dio cuenta que el hombre se fusiona al pensamiento a través de la razón; porque el hombre nunca ha estado separado de la idea de Dios, y Dios está en todas partes incluido la Luna.  Y como dijo un sabio: hasta que el conocedor y el conocido sean uno solo, siempre serán dos.
El hombre sin ser vencedor, pero sin sentirse vencido, dijo: hay cosas que ven nuestros ojos, pero no caben en nuestro corazón.
Una cosa es la voluntad del hombre y otra es la de su poder que depende de la razón……
y mirándose en el cristal del mar y obcecado por caminar sobre el camino que le brindaba la Luna, creó un dilema en su mente, ¿Qué habría que usar antes, el pensamiento o la razón?.. si tengo mis raíces en la tierra, no puedo caminar sobre el agua, aún cuando yo soy parte de ella, ganó la razón;
y concluyó pensando que no se debe dejar que el camino guíe nuestros pasos; debemos caminar por el camino que nos lleve la razón


Este cuento se acabó, salvo……otras razones.   Jecego.

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