Erase una vez un hada.

Erase una vez un hada que se le aparecía a un hombre vulgar y le recomendaba cosas con sentido común al alcance de sus limitados conocimientos. El hombre en cuestión, cada día se acercaba a un rincón de su playa donde sabía que ella aparecería porque ya se conocían y eran buenos amigos; ella lo apreciaba y quería ayudarlo sin que él se diera cuenta, y él necesitaba de sus palabras para orientarse en su camino que no tenia claro. Una cosa era vivir, y otra muy diferente es saber vivir con insuficiente luz, y salía a buscarla. Él se acercaba a la orilla del mar y la esperaba; ella se asomaba a su mundo y con el espejo del mar y su luz lo buscaba en alguna orilla de sus playas; ella, la Luna en esta ocasión, iba acompañada de Venus, una de sus parientas lejanas, pero lozana y tersa como ella a la que daba sombra. El hombre que quería describirla, esperaba pacientemente, ella se elevaba y le miraba. Llegó el momento en que coincidió el ángulo de la fusión del pensamiento y la palabra... y el hombre se hizo luna....la luna se hizo hada.... y venus amigos, Venus se hizo grande viendo aquella imagen tan inverosímil, sobre el agua de la playa del hombre y la luna.. fundidos en el espejo de tu mirada. Jecego.

si gusta sigo.