Mira al horizonte. Allá estoy yo.


 En esta foto no hay horizonte, sino poniente, pero como es de mi Valle le voy a dejar suplantar a la que pretendía poner. Arriba es Izaña, donde esta el Observatorio de Izaña.

Mira al horizonte. Allá estoy yo.

No dejes que tu mirada mire al suelo
mira al horizonte, al alba o más allá
donde los nubes son de colores;

donde la luz llena los vacíos,
donde la noche se pierde en el día
y las estrellas aguardan tu mirada.

No dejes de mirar a la alborada
porque ella quiere copiar tu mirada
es presumida y coqueta y sin tu ayuda, no es nada.

Deja tu mirada plácida posada en el horizonte,
no dejes que se pierda en tierra mojada,
ven conmigo, soy tu sol y sin ti, no soy nada.

Yo soy el sol y tu la nube, entre los dos una alborada,
tu guardas la estela de la luz que te doy entre tus alas
y yo vuelo con ellas hasta más allá de la playa.

Luego yo me desprendo de ti y me voy solo
por ese mundo de silencio y oscuro, dando luz y calor
pero tus alas amor, las dejo en casa, que no se derritan;

para mañana bailar en otra alborada, juntos, los dos.
con los colores que te doy en tu vestido de gala
y el cálido beso de tu mirada, mirándome, cara a cara.

Jecego.

PD. Mañana voy a trabaja a las parras, por ello acabo de escribir este poema que anticipo; mis parras están un poco más abajo de Izaña, en un lugar llamado la Dehesa. Un poco a la derecha de la imagen..



2 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Me imagino que tus parras estarán encantadas del lugar en las que las has plantado. Un hermoso paisaje, como para no dejar de mirar el horizonte. Que te cunda el trabajo.
Bss

Isidro Jesus Cedres dijo...

Mañana o pasado pondré unas fotos que saqué hoy de la salida del sol desde la Dehesa, espero hayan salido bien. El lugar es muy bonito y el paisaje arrollador; se ve toda la costa este desde Anaga hasta el Valle de Güimar. Te guardaré la que más me guste o dos, solo para ti. Solo hice tres porque se me agotó la pila. Un abrazo. Isidro.