OH, bella rosa.

Oh bella rosa.
(Ponle una foto tuya).

Te veo preciosa, dulce, apetitosa,
y yo me veo hambriento y con sed;
comerte sería mi deseo, pero probándote
poco a poco para saborear primero
el licor de tus labios, que sabrá a miel.

Beberé primero de tus labios tus flujos,
luego mis labios recorrerán todo tu cuerpo;
buscando ese lugar de tu piel que sepa a carne,
luego, besarte porque comerte no quiero,
solo dejar la huella de mis labios, en tu piel.

Oh rosa primorosa, embajadora del cielo
estrella primorosa de mis adentros;
dame eso que tu tienes y yo no tengo,
dame tu cielo con tu sol y estrellas,
dame tu luna, dame tu mirada con tus besos;

dame ese abrazo que llene mis sombras
esa palabra dulce, sin agravios que te sobra;
con ese sabor a pan, a miel, a cielo, a ti,
en un abrazo apretado, sin control de tiempo
que esa rosa, tu rosa, guarda para mi, en tu pecho.

Jecego.


1 comentario:

Katy Sánchez dijo...

Con o sin foto el poema es bello en s. No hace falta nada más que releerlo.
Bss