Hoy te canto.

Para mi ya 
dos y dos 
no son cuatro...

He descubierto que el llanto no sirve de nada
hojas secas al viento cargadas de agua;
ansias y sueños perdidos; vacíos de nada
cuando nada es todo y las ansias vanas
a las orillas de un río que pasa sin agua.

He descubierto el dolor, la lluvia y el fuego
en un mundo vacío lleno de palabras. Vacío
de todo, lleno de nada; donde arde el silencio
y lloran las plegarias. Un soneto habla por mí
y me acompaña por estas praderas de ruegos.

Hoy te canto, mejor te escribo y te cuento
como a un pariente lejano, o a un amigo.
Te veo te toco, te siento, pero tu que estás aquí
estás ausente, con los ojos perdidos más allá de mi;

o Dios, tu que puedes, dime: ¿como puede ser
que yo pueda verle y ella no pueda verme?.
Dime Señor, como la noche está llena de estrellas,
regalale a ella una de ellas para que pueda verme;

rompe las tinieblas de su mente para cantarle un poema
y te cantaré alabanzas a ti también por tenerle.

Jecego.

5 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Mas que un cuento es una hermosa plegaria, de quien sufre, de quien quiere respuestas, de quien e siento solo...
No las hay mi querido Isidro, ni palabras, ni respuestas solo el silencio. Tal vez en lo profundo de tu corazón, tal vez ...
Ojalá pudiera decirte algo con sentido.
Bss

Isidro Jesus Cedres dijo...

Amiga Katy, ya he encontrado el sentido en tus palabras. Gracias por acompañarme, nada más puedes darme, porque en el fondo, me lo has dado todo. Un abrazo por tu comentario. Isidro.

Regina María Castejón Asturias dijo...

Como dice Katy es un plegaria en poesía, se que Dios responde a tus pedidos, quizás silente... pero de corazón a corazón, de almas que se compenetran, seguro que se siente. Un enorme abrazo con todo cariño

Isidro Jesus Cedres dijo...

Gracias Regina María Castejón Asturias por tu cariñoso comentario. Cuando mi estado de animo mejore escribiré a ustedes mis amigos, un poema más hermoso que esos paisajes que acompaño. Un gran abrazo que nos haga una gran familia. Isidro.

maria jesus dijo...

Hola tocayo, aumque no la veas esa mirada que necesitas está siempre en su corazón para ti y tu mejor que nadie lo sabes. Su ser siempre está contigo, no puede ser de otra manera. un beso