Dos ancianos hablaban.

Eran vecinos y buenos amigos, pero nunca se habían sentado a charlar solos.
Empezaron hoy y les ha gustado, ¿volverán?,,,, ya veremos.,,,

Por no encontrar una foto apropiada, pongo esta de Isidro y Jesús, 
sentados en un banco del jardín de un amigo. Isidro y Jesús, = Jecego.
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Sentados en un banco
hablaban dos ancianos.

Agudizaban su memoria
arrancándole lejanos recuerdos,
trayendo viejos retales de historia
a este momento presente.

Los revueltos tiempos llegaban
como ráfagas de viento,
húmedos aún del naufragio
que los mantuvo ausentes
atravesando viejos caminos
y fríos desiertos de nieve.

Nubes de ausencia se interponían
entre luces de momentos felices,
aparecían sonrisas en sus labios
y tremendas arrugas en sus frentes;
cuando se oscurecían sus recuerdos        
de lejanos momentos presentes.

 Cuando se asomaban mágicos cuadros

entre momentos tristes,
y se hacían distantes
páginas próximas a sus frentes;

ellos se miraban y sonreían
conscientes de sus ausencias
que se hacían presentes por momentos
algo borrosas por la distancia.

Una nueva ráfaga de recuerdos
se atropellaban en sus frentes,
acompañada de esa nube oscura
que nublaba aquella ola presente; 

que tardaba en volver a su destino
para trasladar a su lengua,
aquella memoria cautiva 
que el tiempo quiso borrar de su mente. 

Así se fue yendo la tarde
y el sol se hizo ausente,
los viejos empezaron a sentir en sus huesos
las mismas nubes que en su frente;

se pusieron las manos en las rodillas
apretándolas fuertemente,
y entre ay, ay, ay,  se pusieron en pie
entre tristes y alegres,
con imágenes más cercanas
más reales y conscientes;

le esperaban en casa sus viejitas
con sus sopitas calientes
y una voz refunfuñona,
pero cálida como siempre

Hasta mañana, Isidro
hasta mañana Jesús,
se dijeron
hasta mañana contestaron los dos.


Jecego.

6 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Que tierno Isidro. Es lo malo de cumplir años que se vive de recuerdos.
Hay que intentar a pesar del todo estar aquí y ahora. Porque el pasado ya no nos pertenece. Y lo del Ay Ay, pues si.
Alguien dijo que si a partir los 50 años no te duele nada es que está muerto.
Espero que tus ánimos estén mejor y la partida de tus amigos no impida ser feliz.
Que nada te robe la alegría.
Bss y buena semana

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Gracias Katy, eres mi ángel de la guarda.
a verdad es que estos días me siento viejo. Gracias por tus comentarios llenos de ánimos, que me confortan.
Un abrazo. Isidro

Cristina dijo...

Sos un sol que alumbra todos las mañanas con sus mejores rayos...el corazón de quienes te leemos.
Un abrazo enorme, buen inicio de semana!

http://chezmanima.c.h.pic.centerblog.net/o/15946e64.jpg

mjesus dijo...

Me uno a katy, que bonito hacer años,la epriencia es un grado. saludos

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Cristina, gracias por tu cálido comentario, seguramente tu sol a calentado e iluminado mis páginas.
Gracias por tu visita tan lejana y tan próxima. Un abrazo. Isidro..

PD. Ve mi otro blog de "Apuntes para la Salud", yo lo considero importante para todos aquellos que necesitan cuidarse.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga majesus, gracias por tu comentario. Katy es una maestra y además tiene unas recetas de cocina que avivan los ojos y al paladar. "hincando el diente".
Un abrazo amiga. Jecego.