Tu eres esa luz que amanece.

Dedicada a mis amigos.

Apareció en el horizonte otra mañana
sin fronteras, desmelenada,
cada nube de la misma manera
haciendo refugio para el alma;

sin bordes, sin limites, sin nada
como las cosas misteriosas,
como una rosa en primavera
como tú mujer, hecha luz a mi manera.

Quise verte desnuda en la mañana
sin más vestido que tu envoltura;
ver, oír y sentir
tu figura, tus silencios y tu piel
junto a la mía, con la música de tu cuerpo.

A veces la música se hace silencio
y se siente, no se oye y se percibe;
cuando el momento se hace voz
dentro de lo infinito del alma;
en  la eternidad del hombre
donde se eterniza, reside y habla..

Jecego.

2 comentarios:

chus dijo...

Es precioso. un abrazo

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Gracias amiga por tu visita y comentario. Visité tu blog y me hice seguidor. Un abrazo. Isidro.