La mirada llega donde no puede la palabra.

                                       Vista del monte de Arafo en el Valle de Güimar.
                                                        con la luna ocultándose.

Cuando nos miramos penetramos
en una nube densa de silencio
donde el amor declara sus secretos. 

Nuestro amor es único y solo nuestro.

Solo con una mirada abrimos nuestros pechos
y dejamos que nuestros corazones hablen
libremente, sin engaños, sin palabras, silentes
y sellamos con los labios cada encuentro
más allá de lo sublime, en los albores del alma.

Bajo aquel castaño nuestro,
sobre las hojas secas que ya conocemos,
respirando el aire de la montaña
con olor a brezos, hayas y madroños
con rescoldo a besos.

Volverán los alisios con sabor a agua,
los mirlos, surcando el cálido viento;
y algunos recuerdos de un ayer cercano
también volverán,  y los espero con ansias
ligados a tu cuerpo;

y renovaremos nuestros momentos pasados
cuerpo a cuerpo, y beso a beso......
hasta que tú quieras....
o resista el alma,
yo espero...

Jecego

Domingo 03 de Junio 2012.



6 comentarios:

Belkys Pulido dijo...

Siempre la paciencia, como un tema recurrente en su poesía. Le leo

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Gracias Bilkys, a mi edad no hay que tener prisa por llegar. Prefiero dejar que ese punto espere por mi, que llegar raudo; no tengo prisa.. lo hermoso de la vida está aquí, allá todo es del mismo color
Un abrazo amiga por tu visita y comentario.
Jecego

María dijo...

Las miradas pueden llegar a hablar, otras veces a acariciar ese cuerpo desnudo que late con fuerza.

Un beso.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

María, María, María ¡¡ cuantas cosas puede hacer una mirada!!, muchas veces se atreven con lo que no puede la palabra.
Un abrazo por tu visita y comentario.
Jecego.

Jacque dijo...

Lindo Poema JECEGO ...


BEIJOS
BESOS

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Gracias Jacqueline, tu comentario es un tesoro para mí.
Jecego.