Recuerdos.

Había llovido, aún los charcos de agua cubrían parte del camino, tenía que caminar zigzagueando o saltando sobre aquellos espejos de agua; iba a comprar pescado salado a la venta de doña Cecilia, en el Calvario. Por el camino me encontré con mi amigo Luis que jugaba  solo al boliche a la puerta de su casa; me detuve para verlo o decirle algo, y terminé jugando con él al chis y palmo. Le cambié boliches por higos pasados que sus padres cultivaban y seguí mi camino a comprar el pescado que me había encargado mi madre, ya con el pobre tesoro de mis higos pasados, remedio para mi hambre, seguí caminando, saltando charcos y cantando al viento alguna canción de Jorge Negrete, tan de moda.




Hay momentos que recuerdo de mi niñez
cristal efímero de mi memoria lejana,
cuando los espejos eran de agua de lluvia
convertidos en postales, que por si solas hablan
en las calles de mi barrio, allá en la Asomada..


Barrio de viento y andoriñas que volaban como balas 
barruntando viento, si cantan; o lluvia, cuando callan,  
eran barómetros del tiempo, como las nubes
negras o blancas, de lluvia o de calma 
o desgreñadas, anunciando viento.....hacían magia.


Los bordes de las calles no eran aceras
eran canales de agua para el campo,
a la vez que hacían de lavadoras "automáticas"
con motores de aquellas laboriosas madres de antaño;
que lavaban sobre una piedra laja, la ropa de su rebaño,
que perduran en mi memoria, como precioso regalo;
como el agua, como el sol, como mi barrio,
en el infinito silencio de las cálidas noches de verano.


Barrio de la Asomada, Majuelos, Calvario,
Tanquillas, y Tonazo de mi alma,
con sus canales por las orillas
de agua para el riego agrario;
barrio mío sobre el camino del Socorro
de tierra arenosa con mezcla de jable,
donde el recuerdo se hace memoria
y los sueños se hacen muy largos...
las acequias se hacen ríos
y las piedras, primitivas lavadoras
sobre los canales como ríos, 
a los lados de la calle.


Jecego.



4 comentarios:

Katy dijo...

Me siento junto a ti, al pie de los charcos que tu tú pisaba mil veces,para compartir estos recuerdos de la niñez, que bien dices que son como postales que embellecen las imágenes actuales de nuestra vida.
Bss

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Katy; tú si que sabes decir cosas bonitas, una y mil veces hermosas.
Un abrazo mi amiga. Gracias por compartir.
Jecego.

Sneyder dijo...

Remembranzas de la niñez, de un tiempo que vive en cada uno de nosotros.
Precioso Jacego.

Un cálido abrazo

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Sneyder, gracias por visita y comentario. Todos hemos tenido niñez y como consecuencia memoria.
He visto tu blog y me encantó.
Un abrazo. Jecego.