Hablé con un lucero.



Me encanta madrugar y subir a la Dehesa; visito una parcela situada a 1.318 metros de altura, por encima del pinar del Valle de Güimar; desde allí se puede divisar toda la costa, desde la punta de Anaga al cabo de Güimar al otro extremo del Valle. Entre las dos puntas de tierra que se clavan en el Océano, sus aguas azules como el cielo que las cubre, se encuentran nuestras mágicas playas; en frente, la Isla de Gran Canaria de espalda a nuestro Valle, siempre vigilante.  
En el recorrido, encontramos un mirador, el de Las Vistas, también impresionante; pero yo continúo hasta La Dehesa; allí antes de amanecer me paro a ver la majestuosa imagen, cambiante por segundos, que me regala la Naturaleza allá en el horizonte. Mis carnavales.
Y sucesivamente van apareciendo las maravillas que nos ofrece mi tierra.. 


Un mar de nubes oscuras como la madrugada, todavía, apenas visibles, se van encendiendo a medida que el sol las acaricia y tomando las formas y colores de su intocable magia.
Un horizonte engalanado por millones de nubes, o por una sola que toma todos los colores del arco iris y unas con otras se abrazan y bailan al son de la música que solo ellas oyen.
Un océano abriendo caminos de plata a voluntad del sol hasta las playas, sobre las aguas azules, aún pardas del Atlántico, para descansar en sus playas de arenas negras.
Un cielo azul celeste lleno de estrellas que relucen como diamantes y que también bailan en torno a su hada, Venus..la más cercana y amiga a nuestro suelo.
Una luna color plata diciendo adiós a las mozas con sus alas blancas señalando poner fin a la lujuria, antes que el Sol salga y de nombre a sus caras.
Es un placer que desborda el museo de las palabras; solo puede verse, no es explicable; aquí, unos sentidos limitan a otros, el de la vista se convierte en el vencedor que  enmudece y calla....la luna se esconde y el sol habla.......
La estancia transcurre serena y plácida
hasta que sol borra el misterio de la noche,
se ocultan las estrellas y la luna cubre su cara
con el manto de oro que regala el sol a su amada. 

Y aparece el Valle espontáneo, verde y luminosas
sus calles, los semáforos lucen intermitentes;
como hace un rato lucían las estrellas en el cielo
reflejando las ventanas el sol, en sus cristales.

La orilla del mar se engalana con las olas                  
que se rompen en la arena de la playa,
decorando con espuma blanca la arena negra 
que vienen de lejos a acariciar su piel extraña.

Venus es la última en retirase,
en su ocaso mira y calla,
creo que a ella también
le gusta mi pueblo, y antes.
lo retrata en su alma.

Jecego.


10 comentarios:

Katy dijo...

Preciosas fotos y reflexiones sobre tu bella tierra. Allá en la soledad del monte te comunicas con las estrellas, y contemplas desde ese sitio privilegiado las estampas que te ofrece Güimar y además te inspiras para compartir tu alma y tus pensamientos.
Bss

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Katy;
Son tus palabras mi sentir
y en mis ansias he pretendido
a escribir con un solo sentido
dejando mi huella en algún lado.

Gracias por tus comentarios-
Un abrazo. Jecego

Cristina dijo...

Hola mi querido amigo, bellísima publicación! Yo te daría el título de embajador de esa hermosa tierra, las fotografías divinas y tu texto y poesía acompañan a la perfección.
Te dejo un fuerte abrazo, buena semana!

Estrella Altair dijo...

Amigo perdona mis ausencias...

se que me perdonas.. verdad??'

esta es linda..

miro como tu a Venus cada día que voy a mi tierra, la conozco cada vez más...

la observo, siento su belleza, su atractivo,la intensidad de su influjo arrollador, lo percibo en mi..

como tu lo percibes en ella..

y cuando la miro, siempre me acuerdo de tu dehesa y de ti..

y de tus emociones tan bellas y sensibles en tu tierra en esa tierra, con esos miradores, con esa vegetación, con esos lugares que de verdad me gustaría recorrer contigo...

pues los lugares como mejor se conocen es cuando vas con los que los aman..

Un besazo.... muy muy fuerte.... con hechizo de luna

Anónimo dijo...

Abuelitoooooo!!!!!!! me encanta la poesia! que ganas de volver a casa!!!

Muchos muchos besos y abrazos.

Laura

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Cristina, gracias por tu comentario.
Estas Islas se promocionan solas, no necesitan de mise reflejan en el cielo y están al alcance de todos.
Un abrazo, no tq quites las rosas.
Isidro.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Estrella, gracias por tu comentario.
Yo creo que tus palabras son las que decoran mis letras. Gracias por conjuntarlas en un mosaico de estrellas.
Un abrazo. Isidro.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

A esa anónima, mi nieta Laura, gracias por acordarte d mí y leerme desde esos Madriles.
Espero que lo pases bien.
Un abrazo. Tu abuelo.

laura dijo...

Me acuerdo siempre, pero escribo poco :( muchos besitos, dentro de poco nos vemos!

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Que felicidad tenerte entre mis lectores.
Así tienen que ser las nietas verdaderas, cuando salen de la casa deben tener presente que algo dejaron en ella. Un abrazote, tu abuelo Jesús.