Mirando al espejo.

Mirando al espejo.


Mirandome en un espejo
vi una sombra a mi espalda,
un mar cubierto de arena
y un desierto lleno de agua.


Un árbol con hojas negras
y volando pájaros sin alas;
frutos que cambiaban de rama
y al viento atado con sábanas.


Vi a un anciano bailando
con una estrella en el cielo,
y a un elefante blanco erguido
apoyado en un elefante negro..


Y a una noche desnuda
vestida con traje de seda,
negro como el azabache
y adornado con perlas negras.


Un relámpago al medio día
contando las estrellas,
que anotaba sobre el agua
de un desierto de seda.


Vi un desierto lleno de hombres
cerrando las llaves del agua,
de un mar que se había escondido
detrás de la luz del alba.


Y un gorrión que cantaba
subido a una rama, decía:
toda ese agua es mía
y debes conservarla.


Mientras, una señora que es la mía
me tocaba la espalda, y decía: 
tapa ese espejo, vida mía,
para que retornen las aguas.


Jecego.


4 comentarios:

María dijo...

En un caos de lucidez asombrosa que reflejado en el espejo produce imágenes contrarias, deshilas una hermosísimo poema donde nada es lo que parece y todo tiene un lugar en su orden.
Me encantó tu forma de escribir y describir la imagen del espejo.
Un beso y gracias por tu comentario en mi pequeño rincón.

Jacque dijo...

Lindo Poema... Como todos que fazes...

Sabes de ma coisa ? Que nunca verás una HADA no espelho... Sabes por que ? Para não produzir nenhuma imagem contrária...


BESOS
BEIJOS

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

María, gracias por tu precioso comentario. Es un placer leerte, y una enorme satisfacción tenerte entre mis amigos..
Un abrazo.
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Jacqueline, gracias por tu comentarios y por tu referencia a la imágen de un hada en el espejo.
Un abrazo amiga, gracias por tu compañia.
Jecego.