Deseos.

Deseos..

Quiero oír tu voz en la noche
reclinada en tu almohada,
y quiero sentir tu piel en la mía
cuando la luna salga;


que tu voz se ahogue en mis labios
y cierre la puerta a las palabras,
y se queden dormidas para siempre
en el umbral de tu sala.


Quisiera ser la sangre de tus venas
para recorrer todos tus caminos,
por ver si encuentro mi destino
entre tus rincones de seda;


y acurrucarme en ese rincón
tu y yo muy solos ,
creando castillos en el aire
en un jardín para locos.


Y cuando nuestros cuerpos se junten
en silencio sin palabras,
que llueva cuanto quiera
en ese mundo que nos ama;


porque nuestros cuerpos serán uno
todo envuelto en la sábana,
de una noche de ensueño
que nos regala la luna blanca;


y esperaremos al nuevo día
hasta las luces del alba,
bailando entre las nubes
rojas, azules y blancas.


Jecego.

Los deseos a veces son sueños irrealizables, pero soñar no cuesta nada

2 comentarios:

María dijo...

Me he parado en estos versos porque me han encantado, es un fluir y un manantial, un volcán en erupción, son bellísimos, y además, me inspiran y te dejo mi inspiración.

Quiero escuchar la melodía
del silencio
en la noche dibujada,
sentir el eco de tu voz
el susurro de tus besos,
el abrazo de tus sueños
la brisa de tu oxígeno.

Un beso, amigo mío, y muchas felicidades por tu manera de transmitir y de llegarnos.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga María;
Que sentires más preciosos
que dulce llega tu melodía,
que sutil y amable es la poesía
cuando tiene sentires hermosos.

Amiga, nuestro encuentro será parecido al "punto cubano", tu me dás y yo te doy.

Un abrazo amiga, y que la lucha siga.