Un abrazo en prosa.

Un hermoso amanecer.


Regalé un abrazo a una amiga y me premió con el suyo; suspiré,  me miró a los ojos y quedé  semi-dormido en sus brazos; abrazado entre los suyos, y abrasado por el fuego de su pecho que ardía como volcán embravecido; mi sangre corría por mis venas como lava montaña abajo; el ruido por mis conductos imitaban la corriente lávica del volcán desbocado, y su calor hacía que mi carne calentara el ambiente que nos rodeaba; el ruido de los dos corazones al unísono me recordaba esas "tamboradas de Hellin, Albacete";  pero lejos de allí, en lugar que no sabría describir, pero diferente a todos los que he conocido; quizá un rinconsito entre el cielo y la tierra, ocultos entre dos sábanas que imitaban un jardín de flores azules y rojas, con calor de hogar; donde las palabras se ahogaban o quemaban en el calor de aquella fragua creada con antorchas humanas, donde se renovaba el aire moviendo las sábanas. No se cuanto duró el abrazo, pero sentía que mi cuerpo que se había quemado en la llama del amor; se enfriaba, perdía calor, el color de la braza declinaba su candor y ennegrecía, La furia del volcán había terminado, mi sangre había vuelto a sus límites normales, mi corazón volvía a sus 60 latidos y mi pecho, ya no suspiraba, solo respiraba, mis ojos se abrieron y le vi a mi lado sonriendo, más feliz que un ángel y mas hermosa que una alborada.


Jecego.

10 comentarios:

Flor dijo...

Que bien describiste ese amanecer. Si el sol hablara eran esos los sentimientos con su amada Tierra.

Yo casi nunca veo amaneceres pero algunos que ya vi los recuerdé en tu poeticas palabras.

Muy linda tu prosa poética.

Feliz fin de semana mi amigo poeta romantico.

Besitossssssss.
Flor

Pluma Roja dijo...

Linda prosa. Y la fotografía preciosa. Debe ser un lugar bello.

Un saludo cordial.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Flor, gracias por tu visita y comentario. En algunas ocasiones unas cosas traen a la memoria, otras, que se habían olvidado. Me alegra haberte sido útil.
Un abrazo amiga, que Dios te ayude con su bendición.
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Pluma Roja, gracias por tu visita y comentario. La foto es de mi Isla. La tomé una mañana muy temprano que fui a revisar las parras en una zona que se llama Las Dehesas.
Un abrazo amiga y que la suerte y la salud sean tus mejores aliados.
Jecego.

Katy dijo...

La foto magistral. No me la podía perder yo. Que suerte perderse entra parra y parra y soñar despierto con estos amaneceres.
Un abrazo

Estrella Altair dijo...

Vamos a ver Isidro..

de verdad que tienes...

la edad que dices tener.

no, no y no..

me estas engañando..ja, ja, ja.

seguro que solo tienes 25, se nota.. en esta prosa..

vital y sensual.

Besitos..

stella dijo...

.Es cierto que la foto es preciosa, pero yo me fijo más en el poema,como hablas del sol como el enamorado que huye al llegar la noche, me gusta como escribes
Un abrazo
Stella

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Katy, yo no dejaría que te perdieras entre las parras, tus palabras me son necesarias para hacer mi historia.
Un abrazo amiga y gracias por tu presencia.
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Estrella, el 15 de Octubre próximo cumpliré 80 años; pero mi corazón aún late deprisa cuando pasa por mi nariz un buen perfume.
Otra cosa es el resto...
Afortunadamente soy una persona saludable y animosa que se alimenta de los comentarios de sus amigos/as.
Un abrazo amiga, ahora mismo se ocultando Venus detrás de las montañas de las Dehesas.
Jecego

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Stella; gracias por tu visita y comentario; esa forma de expresarse tuya, es mi alimento, y con él, creo lo que escribo y lo expongo. Gracias por tus palabras, intentaré atraerte a mi blog.
Un abrazo y hasta pronto.