¿El cielo es mudo?

¿El cielo es mudo?









Vista de Güimar al amanecer.










No se si es mudo el cielo, cuando calla,
no se si el cielo calla porque es mudo,
solo se que habla en un idioma extraño
o con un lenguaje que no comprendo;
porque a veces oigo rayos y truenos
que parecen que vienen del cielo,
con acento de ira y tormenta
que no compagina, con lo bueno.


¿Es el cielo lo que creemos,
un paraíso donde van los muertos buenos?,
¿o es un abismo muy profundo
más allá de nuestro entendimiento;
donde todos flotamos, vivos y muertos:
como el Sol, la Luna, Marte o Venus,?
¿o solamente un vacío, infinito, lleno,
con todo lo que forma el universo.?


Donde todos somos parte importante
cuando estamos formando ese cielo,
donde se pierden las voces que hablan
y su eco se hace silencio;
perdurable e infinito
como tumba de recuerdos.


Jecego.

6 comentarios:

Pat.mm dijo...

!Pues a mí me ha encantado esta poesía, Jecego! ¿Qué es el cielo? ¿El paraiso o el Universo?

Ambas cosas, amigo, ambas cosas porque formamos parte de él, tanto vivos como muertos.

Y si me lo permites - como me ha gustado tanto - voy a poner un enlace a tu blog en un nuevo post que ahora mismo voy a crear.
Un abrazo,!!
Saludos desde Bilbao,

27 de enero de 2011 18:08

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Pat, gracias por tu comentario. Me alegra que algo te haya gustado y tomado.
Un abrazo.
Jecego

Katy dijo...

Hola Isidro, me temo que a pesar de estos bellos versos, no obtendrás respuestas. El cielo siempre calla.
Un abrazo

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Katy, tienes razón, el silencio también habla.
Un abrazo a esta página suelta de mi enciclopedia que me regalas hoy.
Jecego.

Flor dijo...

El cielo si que habla pero solo quién lo oyé son los angeles.Tú eres uno de ellos.
Claro que comprendes, tienes que darle toda tu atención y rezar para que Él te dé su bendición.

Un beso amigo mío.

Flor

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Flor, precioso comentario, gracias por dedicarmelo. Dios en todo, nada sin Dios.
Un abrazo amiga y gracias,
Jecego.