Dedicada a unos amigos Vascos que nos visitaron

A nuestros amigos Vascos.

















Es un día tristón gris y rebelde;
que mala suerte para los que vinieron de allá,
creyendo que teníamos acá
un sol luminoso y caliente.


Que tristeza se llevan en sus cuerpos
sin el cálido sol que hiciera,
brillar su piel muy morena  
y mostrar ese color a sus gentes;


pero el sol no quiso ayudar a que fueran
doraditos con nuestra seña canaria,
con su cuerpo cubierto de arena
y rojita su frente blanca.


Y se fueron como vinieron
con su seña cantábrica,
que es tan hermosa en el cielo
como nuestra seña atlántica.


Además se llevaron
todo un mundo de recuerdos,
del cariño que llevamos dentro
y entregamos como amuleto;


porque así somos los canarios
con sus amigos foráneos,
que  cuando nos ha fallado el sol
nuestro corazón ha sido el astro.


Jecego.

2 comentarios:

Guillermo E. TibaldO dijo...

Hola! Me ha gustado mucho tu poesía.. justo hoy está nublado y lluvia por casa, y por eso un amigo no ha podido venir a visitarme.. es una lástima, pero bueno, tu poema lo reflejó bastante

Un abrazo y mucha suerte

Guillermo

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Gracias amigo Guillermo, entonces de alguna forma he reemplazado al amigo que no llegó por culpa del tiempo. A veces la vida nos da otras oportunidades.
Se trató de unos amigos de Bilbao que vinieron a pasarse unos días con nosotros y justo esa semana apenas hizo su apariencia el sol.
Un abrazo amigo.
Hasta más ver. Salud y suerte.
Jecego.