La cuevita y la bañista. (Repetida)

La cuevita y la bañista.
Cosas del verano.


Tengo envidia de las olas
del mar donde te bañas,
porque ellas te acarician toda
y yo solo puedo dejarlas;
que te cubran sus azules aguas
y te acaricie su espuma blanca.

También tengo celos de la roca
donde descansan tus nalgas,
que es un trono de algas
que a mi alma vuelve loca;
y aunque mi pensamiento lo evoca
yo no puedo imitarlas.

Solo puedo ofrecerte
la intimidad de mi sombra.

Siéntate aquí en mi puerta
no te vaya a quemar el sol,
que él tiene de sobra,
llamas que dan calor;

y yo solo soy una cuevita
que apenas el sol me mira
y aunque parezca mentira
también soy, hija de Dios;


y solo me usan algunas parejas
para hacer a mi sombra el amor.


Arrímate a mi sombrita
dame un poco de tu calor,
que yo cubriré tu cuerpo del sol
y aliviare tu piel rojita.


Acércate igual que me miras
y dame un poquito de calor,
de ese que tomas del sol
y le sobra a tu piel rojiza,
que aunque te parezca mentira
será bueno para las dos.


Jecego


3 comentarios:

Jacque dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Patricia 333 dijo...

Bonito poema ...

Me quedo a seguirte desde mi blogg333

Un saludo desde Mexico

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Jacque, gracias por tu visita y comentario; Es un placer leerte.
Voy a tu blog a visitarte.
Un abrazo desde Tenerife.
Jecego.