He llegado hasta aquí.














He llegado a una madurez  exquisita
solo porque lo puedo contar ahora,
por otras razones será otro cantar
justificar las arrugas de mi sombra;

tengo plena conciencia de mis días
y el espejo,  me recuerda mi figura,
con la apariencia remota en mi memoria
y el asombro de mis ojos con su ausencia;

de aquella que guardo en mi retina
solo quedan cenizas de su esencia,
un hálito de luz en mi oscuro recuerdo
y un enorme deseo de su presencia. 

Verme como fui ayer ante sus ojos
ser su juguete, y ella mi nena,
cuando jugábamos a los cieguitos:
yo te busco y tu me encuentras;

escribir su nombre en una hoja de papel
y dárselo para que lo leyera,
con un corazón pintado, y sobre él,
un rayo de amor llevado por una flecha.

Jecego


    

12 comentarios:

Alma Mateos Taborda dijo...

Precioso poema cargado de nostalgias! Mucha sensibilidad y mucho talento en estos versos. Aplausos!! Pero nunca olvides que viejo es el viento y aún sigue soplando. Un abrazo.

Pluma Roja dijo...

Tener conciencia de la edad es muy importante, pero no hay que tomárselo muy en serio. Tu serás tan joven como te sientas.

Saludos cordiales.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Alma Mateos; muchas gracias por tu visita y comentario; mi introducción en la poesía es favorecida por personas que como tú comentas algo agradable, en realidad solo hay media docena de persona que me hacen comentarios, y solo por ustedes escribo, bien o mal, pero escribo...
Gracias por ese esfuerzo y por tu visita.
Tu blog, tus poemas y tú, forman un trío dificil de igualar, y tu voz, un balsamo para la paz.
Un abrazo amiga, andaré por los caminos que me conducen a tu blog.
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Pluma Roja. Gracias por tu comentario. La verdad es que uno solo es lo que quiere ser; pero muchas veces la apatía puede más que uno. Hoy, por ejemplo estoy mucho más viejo que ayer, y espero que de mañana tambien.
Amiga, un fuerte abrazo; que la paz y felicidad sean tus mejores compañeros.
Jecego.

Flor dijo...

Isidro, siempre tus palabras llenas de nostalgia y amor.

Mil besos
Flor

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Flor; Gracias por tu comentario. Solo expreso lo que tengo, y suerte que puedo hacerlo. Todos los momentos de la vida son diferentes, y hay que aceptarlos; pero no agasajarlos cuando no nos proporciona felicidad.
Amiga, un abrazo.
Jecego.

Katy dijo...

Bueno yo también te he acompañado hasta aqui porque he llegado. Ya sabes que la alternativa es peor :)
"tengo plena conciencia de mis días
y el espejo, me recuerda mi figura,con la apariencia remota en mi memoria y el asombro de mis ojos con su ausencia";
Ay madre y que guapos eramos.
Que se le va hacer.
Un abrazo enorme y feliz semana. Ojalá muchas más

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Katy; acabo de llegar de tu mundo, y aún estoy soñando. Eres fantástica, una capacidad enorme y un espejo que no te engaña. Eres como el buen vino.
Caminaré de la mano de ustedes, mis amigos.
Un abrazo.
Jecego.

PD. Ver el blog: "De todo un poco" y el de Náyade García, Rincón de la poesía..

Estrella Altair dijo...

Eres afortunado, tienes una vida longeva.. que te permite disfrutar de lo vivido y vivir un presente lleno de poesía...y de ilusión..

Un abrazo muy fuerte

Estrella Altair dijo...

Querido amigo Jecego... de los virus... de esos que hablo en el blog, sólo nosotros, cada uno de nosotros podemos librarnos, en nuestra vida diaria, a cada instante, haciendo el bien...y si lo demás.. no lo entienden.. es su problema..

en fin que seria me pongo, por eso vengo a tu blog.. a por bellas poesias..

y por otro lado nunca me había dicho que tenia alma de notario, ja, ja, ja...

besos amigo

Sneyder dijo...

Cuando se recuerda un pasado con tanto amor, sin duda perdura en el tiempo y nuestra alma se desborda feliz y enamorada, no importa la edad si que el corazón vibre ilusionado ante la vida.

Besos

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Sneyder; gracias por tu visita y comentario. El amor es un don gratuito, que habita en cada individuo, unos lo guardan como reliquia, otros lo sacamos a flor de piel, convivimos con él, y lo hacemos carta de presentación durante toda la vida.
Un abrazo, que Dios nos de mucha vida para hacer uso de esa carta.
Jecego.