San Isidoro.

San Isidoro.
Nació en 560.
Murió en 636.

   ¿Dónde nació San Isidoro? No se sabe. Cartagena y Sevilla se disputan su cuna. Lo que si se sabe es que hizo su educación en la escuela de la catedral de Sevilla, que había fundado su hermano San Leandro..
   San Isidoro se dedicó a la carrera eclesiástica , y era tan versado en lenguas orientales que hablaba y escribía los idiomas griego y hebreo con la misma facilidad que el latino.
   Durante su época aun perduraban los efectos de una heregía condenada en el Concilio de Nicea; (Iznik, Turquía) esa heregía se llamaba arrianismo, y contra ella combatió el Patriarca  hispalense hasta que la borró por completo. Por si era poco, reunió Concilios en Sevilla y Toledo para confirmación de la verdadera doctrina cristiana y la reforma de costumbres; dichos Concilios son hoy timbre de gloria de la historia de la Iglesia.
   Estaba el arzobispo San Isidoro de gran elouencia. Su palabra era arrebatadora, y los enemigos de nuestra Religión y costumbres sataban atemorizados y confusos cada vez que el santo patriarca les increpaba  por su ignorancia y su perfidia.
   El nombre des San Isidoro llenaba toda España, y los principes, los prelados y nobles acudían a sus plantas para pedirles consejos.
   San Isidoro consagró una gran parte de su vida a una obra que había de darle renombre universal. Dicha obra es un libro conocido con el nombre de "Etimologías", en el cual está resumido todo el saber humano hasta la époco misma del escrior. Hoy sería admirable la producción de una obra tal. En la época de San Isidoro, en que los libros escritos a mano, eran escasos; en que había que buscarlos en paises muy lejanos; en que estaban escritos en diferentes idiomas; en que se tropezaba incluso con muchas diicultades materiales, el trabajo de San Isidoro, realizado por él solo, es una verdadera obra de gigantes.
   Las "Etimologías" fueron el gran monumento de la cultura durante una porción de siglos, y todos los escritores posteriores se nutrieron de él.
   Murió San Isidoro, y San Braulio le dedió esta palabras: "Tu eres gloria purísima de España, sostén de la Iglesia, luz que nunca se ha de apagar".
   Invadida España por los árabes, quedó en poder de éstos el cuerpo de San Isidoro; pero el rey cristiano Fernando I, logró que se lo entregaran, lo trasladó a León y desde entonces se veneran allí las santas cenizas de una de las figuras más grandes de la Cristiandad.

Publicado por Jecego.
Tomado del libro titulado Cien figuras españolas
de: hijos de Santiago Rodriguez Burgos. 1945.

1 comentario:

Estrella Altair dijo...

Hijo de una Visigoda y de un hispano-romano.... ahí es na....

Le gustaba la cultura... sobre todo las bellas artes, el derecho y las ciencias y se atrevió a imponer una educación obligatoria para todos los obispos del reino......

,......no pinta mal... parece un trabajador infatigable, eso si de su tiempo..para mi gusto con su exceso de devoción..

... Buen artículo... .. .para mi gusto algo escaso de emoción.... seguro que en la vida de este señor tambien hubo emoción...

Un abrazo muy fuerte y gracias por visitar mi casita y decirme que te gusta... es un cumplido que acepto encantada.