Me gusta como habla la montaña.

Como habla la montaña.
(sabado 27 de febrero 2010)

















Me gusta como habla la montaña
porque son imágenes sus palabras,
flores,  frutos, hojas y ramas
son el lenguaje que hablan;

¡con que diferencia se expresa !   
cuuando habla un castaño, o un ciruelo,
el primero pelado, sin hojas ni flecos,
el segundo cargado de flores blancas;
que imitan un cielo estrellado
en una noche de verano canaria.

Y surge el embrujo de su leyenda
entre los árboles, con sus bayas,
los pájaros que cantan sus odas
agradeciendo su fruto a la planta.

No sé si será amor o placer
o gentileza de la montaña,
que me regala sus silentes versos
solo con mirar a sus ramas.  

Las flores del ciruelo me dicen
seré ciruela dorada mañana,
cuando madure seré dulce como miel
y te invitaré a probar mi masa.

Del castaño me comentan sus ramas
pobres, sin hojas, sin flores, sin nada;
nuestras  vidas no tienen primavera      
solo verano, otoño,  y un poco de invierno,
que abrirán la piel de mis erizos
donde guardo mis sabrosas castañas.

Jecego.



                                       



9 comentarios:

Esencia dijo...

De la naturaleza al alma y viceversa, es transmite tu poesía.

Con cariño, esencia.

makistakis dijo...

¡¡¡¡¡Eeeeehhhhh, amigo, JECEGO.

Veo bajasteis de la montaña, después de la poda, enormemente inspirado.
Gracias por transmitir, es maravilloso este relato de cómo –por el momento-nuestra madre NATURALEZA, habla y se expresa.

Hay que ser enormemente observador para saber y poder escucharla.

Un abrazo amigo, y mil y pico GRACIAS.

E!? dijo...

"Me gusta como usted hablas"

Felicitaciones por su poema.

Abrazo.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Esencia, Gracias por tu presencia y comentario.
Creo que la naturaleza nos habla constantente, pero la escuchamos poco; casi es un remelar de nustra vida diaria, ¿cuanto nos habla nustra familia y cuanto le escuchamos?.
Amiga, un abrazo.
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Esencia, Gracias por tu presencia y comentario.
Creo que la naturaleza nos habla constantemente, pero la escuchamos poco; casi es un remelar de nustra vida diaria, ¿cuanto nos habla nuestra familia? y ¿cuanto le escuchamos?.
Amiga, un abrazo.
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amigo Makistakis; gracias por tu visita y comentario. Yo visito la montaña con mucha frecuencia, mis árboles me necesitan y yo a ellos.
La naturaleza dá mucho, a cambio de nada. Alli recargamos las pilas de oxigeno, la mitad de la vida.
Amigo, hasta pronto.
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amigo El?, Gracias por tu visita y comentario.
La naturaleza habla de sí misma, yo me copio lo que puedo.
He visitado tu blog. Me ha gustado.
Un abrazo, y hasta luego.
Jecego

Náyade García dijo...

Precioso poema amigo, me gusta como habla la montaña porque son imágenes sus palabras, flores, frutos, hojas y ramas son el lenguaje que hablan...
Me encanta la montaña, yo seria feliz en una pequeña cabaña en la montaña apartada del mundanal ruido.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Náyade, tú tienes la oportunidad de ir a esa cabaña y hablar con los árboles.
Un abrazo amiga, gracias por tu comentario tan importante para mi blog.
Jecego