Madre, son tus ojos la luz que ven los mios.

Hoy he escrito dos poemas, y los dos van de la vista. ¿Presagio?
(Ver sin ver nada;  y Madre, son tus ojos).

(De un niño ciego a su madre)

Madre, ¿es de tus ojos la luz que ven los míos?.



Nunca vi tus ojos, pero los percibo,
como faros girando a mi lado,
como hoguera encendida a mis pies
con el estallido del leño ardiendo;
porque calienta mi cuerpo tullido
y mis oídos se llenan de su llanto.


Noto cuando el viento sopla
en mi dirección o al contrario,
cuando me da o me quita el calor
igual que cuando miras a otro lado;
porque tu voz se apaga con el viento
y se va en la dirección de tus ojos.


Yo no puedo ver, pero si verte,
porque puedo tocarte y también sentirte,
como siento al sol cuando me cubre,
o solo me da en la cara sin poder verle;
porque mi cuerpo se estremece de amor
y sus rayos de luz me atraviesan para verte.


Si tu amor se apagara para siempre,
si en tu hoguera se acabara el carbón,
si la falacia que guarda mi memoria de tus ojos
se perdieran en lo infinito de la nada;


que tristeza para mi cuerpo, sin tu aliento,
sin tus ojos, el sol, la hoguera y el viento;
si me faltara todo eso desearía la muerte
antes que vivir sin ti, sin sentirte y sin tenerte.


Jecego.


10 comentarios:

Pluma Roja dijo...

Lindo, bello homenaje a tu señora madre poeta. Me encantó.

Un saludo cordial,

Hasta pronto, un beijo.

Flor dijo...

Solo el amor hace milagros como este que es ver através de los ojos de aguién a quíen amamos perdidamente.
Así lo entendi, estoy cierta?

Besiños
Flor

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Pluma Roja. Gracias por tu visita y tu comentario; en este caso mal enfocado por un error mío en el titulo, ya corregido.
Cuando puedas lo vuelves a leer, Mi madre murió hace 20 años.
El poema se refiere a un niño ciego que vi ayer tarde cogido de la mano de su madre y ella le iba hablando.
Un abrazo.
Jecego.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Flor. Un fallo en el titulo de este poema, te ha obligado a un error de apreciación,
El poema es dedicado a una imagen que vi ayer de una madre que llevaba a su hijo ciego de la mano paseándo y hablandole.
Ya corregí su titulación.
Eso es el amor de una madre a un hijo.
Un abrazo.
Jecego

María dijo...

hola, Jecego:

Es verdad, qué tristeza sería no tener el aliento ni los ojos, sin tener a la persona querida cerca ni sentir su amor.

Preciososo versos, son cálidos y profundos, un rayo de luz.

Saludos.

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Hola María: gracias por tu visita y por tu comentario.
El tema es trizte y no se sacarle más partido.
Un abrazo amiga.
Que la salud y la suerte te acompañen este nuevo año.
Jecego.

María dijo...

Muchas gracias Isidro, también te digo lo mismo, que éste año te acompañe todo lo positivo y tus deseos se vean cumplidos.

Gracias, también por visitar mi otro blog.

Un beso, Isidro.

Constance dijo...

Cuando crees que el mundo se detiene siempre existe una mano que te guía con amor, respeto y ternura.
Gracias Jecego, un bello poema con infinita hondura.

Besos de susurros

Isidro Jesus Cedrés González dijo...

Amiga Constance; gracias por acercarte a mi blog, y por tu comentario.
Un compañero dijo: los comentarios son la energía de los blogs y yo estoy de acuerdo; si no tuvieramos el apoyo moral de los amigos, ya se nos hubiera quitado la afición de escribir.
Un abrazo con fuerzas para resistir otro año más.
Jecego.

MTeresa dijo...

Poemas preciosos ambos,
¿por qué sobre los ojos?
te preguntas
las musas son así
de volátiles y caprichosas,
por algo será...
Con visitas como la tuya
se me pasa enseguida
toda enfermedad,
un abrazo