Saludo a un bello amanecer.

Saludo a un bello amanecer.

Con mi mente fija,
firme mi mirada en
el horizonte;
elijo la nube más bella
para crear con ella
todas mis fantasías;
hago que mi vanidad encogida
estire sus alas hasta alcanzarla,
luego, después de hacerla mía
haré crecer mis alas,
hasta alcanzar las lejanas
nubes de mi vanidad infinita.

Pues llevo en mi mente una meta,
hacer que todos los amaneceres sean bellos
aunque tenga por ello,
que robar las nubes al cielo
y pintarlas como lucen hoy
en un horizonte primoroso;
mi voz uniré al canto de un mirlo
que me acompaña cerca,
y entre él el viento y yo
cantaremos al cielo la gracia
por regalarnos este precioso día
hora a hora, de sol a sol.

Jecego. domingo 26 de febrero del 17.