Soñar no cuesta nada.




Soñar no cuesta nada.

Entre morena y rubia
castaño parece tu pelo,
tus senos, dos copas en llama
tus ojos, cañones de fuego.

 Tus caderas péndulas campanas
laderas curvas y sensuales,
blancas deben ser como tu cara
pero las imagino roca roja en llama.

Andas como nube matutina acelerada,
Inquieta mirando tus curvas al moverte,
descubriendo tu cañada con tus dedos
haciendo camino libre a las miradas.

Dulce sueño imaginarte desnuda
apretada entre mis brazos, piel con piel;
y aunque mis ojos se pierdan en la noche
quiero tenerte como te tengo en mi sueño
libando de tus labios su miel....

Jecego.