Parecía que se marchitaban las rosas.


Parecía que se marchitaban las rosas;
sucede cuando uno las mira mucho rato,
los ojos se cansan de ver la misma cosa
y su luz se nubla y por lo tanto
aparece la imagen  una marchita rosa. 

Pero no es así, creemos en la belleza
de la rosa;
creemos en su belleza innata, preciosa;
admiramos sus pétalos que enamoran,
su perfume que embriaga y aborta
todo aquello que en su desasosiego le sobra;

Pero hay gente que se cree conocedora
de la inquietud innata de la rosa,
y echa por la venta, los pétalos de las rosas
cuando estos marchitan o doblan
y afean el jarrón, que alimentaba su belleza. .

He visto llorar a muchas rosas,
en su caminar marchito y cansino; 
mirándo a tras su camino
cuando dejaron de ser hermosas;

y se vieron en una nube de seda, primorosas,
se sintieron capullos de nuevo y lloraron;
porque habían perdido su perfume y fragancia
en el breve tiempo que se fue volando la infancia,
de aquellas marchitas rosas.....

Jecego